Una palabra vale más que mil imágenes

sábado 22 de agosto de 2009

Pues nada...


Pues esto tan bonito de aquí es la vista de Cullera desde el mirador del Santuario de San Antonio y así, cual monje (o monja), llevo veinte días dedicándome a la vida contemplativa. Estas tres semanas, he dejado las lecturas "semi profundas" de los últimos meses y me he traído lo que se suele llamar libros de verano: Stephen King, una adaptación sencillita del Bushido y El cuento número trece, que lo compré en la única (ya tiene delito) librería de este pueblo. No había mucho dónde elegir, la verdad.
A pesar de ello, hoy estaba muy contenta, porque en este periodo de reflexión me ha dado tiempo a hacer nuevos amigos literarios, contestar una entrevista y escribir dos amagos (últimamente esta palabrita está de moda) de relato. Yo los llamo retazos, y son el motivo por el que "estaba" y ya no "estoy" contenta. Y, es que, mi aspiración era subirlos hoy al blog para que su publicación coincidiera más o menos con las fechas en que fueron escritos. Sin embargo, por algún extraño motivo, el Open Office de este Cíber me impide copiar y pegar textos. Habráse visto... Tendré que esperar a Madrid :(
La semana que me queda, la dedicaré a escribir un relato de verdad... "Agua" se va a llamar. Hace mucho tiempo que no me mancho las manos de sangre y ya lo echo de menos...

2 comentarios:

Kermit dijo...

Ese cañón... Me das miedo tan cerca del trasto ese. Por favor, no hagas nada por lo que puedan condenarte a galeras.

LCS dijo...

Cuando estuve en junio en Cullera, me preguntaba y ¿qué habra allí arriba? Pues fíjate ya lo sé.
Lo que me sorprende es que haya una librería en Cullera. ¿Hay tantas? Yo no la ví.

PD.- ¿Y los comentarios?