
Ya he terminado dos libros de mi ejército de ocho (o nueve, ya ni se sabe).
Ahora creo que optaré por reencontrarme con los cuentos de mi viejo amigo Ray Bradbury. Le abandoné en Semana Santa cuando terminé "La feria de las tinieblas" y ya le estoy echando de menos.
- El primero, "Soy Leyenda", me ha sorprendido gratamente. Vi la peli con Laura en el cine, aunque no recordaba más que el principio y el final (no sé porque, pero esto me pasa muy a menudo), y he de decir que no se parece en nada al libro. En nada, nada, de verdad. Es de los finitos, breve y minimalista en batallas y sentimientos, pero refleja a la perfección la angustia existencial del último hombre vivo sobre la tierra y su lucha por eliminar a los monstruos que han destruido todo el mundo que conocía. Y encima, un buen día descubre que se ha acostumbrado tanto a estar solo que ya no desea la compañía humana.
- El segundo, "Un grito de amor desde el centro del mundo". Es un melodrama japonés en toda regla. Se trata de un best-seller apto para todos los paladares, excepto para el mío, que asume y disfruta con los suicidios rituales y las muertes épicas, pero rechina cuando se topa con niñas de dieciseis años gravemente enfermas y chavales de diecisiete que esparcen sus cenizas con lágrimas en los ojos. Lo peor son esas charlas filosóficas de medianoche. Si cambiamos la isla y el castillo por el parque de Atenas y los bancos de piedra de Velázquez...
Ahora creo que optaré por reencontrarme con los cuentos de mi viejo amigo Ray Bradbury. Le abandoné en Semana Santa cuando terminé "La feria de las tinieblas" y ya le estoy echando de menos.

2 comentarios:
Leeré el de Soy leyenda. Me temo que no estoy para leer best-seller gordos.
¿No hay comentarios? Pero bueno, esto qué es. Me siento estafado.
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