
Todos los jueves, Marcos y yo nos hacemos una paja con la cadena de música a tope y el CD de Marilyn Manson rompiendo las paredes. Nos tapamos el bulto con los cojines del salón para no ver lo que tiene el otro y miramos la peli porno de turno que haya dentro del DVD. Aunque la verdad es que yo aún no he conseguido correrme, pero creo que Marcos no lo sabe. Cuando Marilyn va por el quinto o sexto The beautiful people ya no hay quien le pare. No le importa una mierda lo que pase a su alrededor. Además, cada uno a lo suyo. Ese fue el trato. Hicimos la apuesta la semana pasada. ¿A que no diseñas en Photoshop a la mujer perfecta? Fue hace seis días y mañana se me acaba el plazo.
Ahí estábamos los dos el jueves pasado, cinco contra uno, mientras una enfermera a la que las tetas no le cabían en el uniforme, se la comía a un enfermo desvalido que jadeaba en la cama del hospital. The beautiful people, The beautiful people, que decía el bueno de Marilyn, mientras yo me frotaba cada vez más fuerte. Y los dedos se me volvían rojos y parecía que la polla se me iba a poner dura, pero al final nada. Menos mal que tengo el cojín y esos gallos estupendos que me salen de la garganta cuando finjo que he eyaculado.
Lo mismo que Marcos, que no se corta en pegar algún que otro grito en plena faena mientras contempla al personal sanitario de la peli. Afortunadamente, está demasiado concentrado en cascársela como para darse cuenta de que la polla de su colega está averiada. A veces hasta canturrea, el muy chulo. The beautiful People, The beautiful People. No será para tanto. Pero es que encima es guapo, el tío, con esos vaqueros caídos de niño malo y el pelo de punta.
- Te digo yo... que esas tías... no existen.- me aseguró aquel día entre jadeos.
- Hombre, algo tendrán, ¿no?- Le grité desde el baño. Le había dicho que ya me había corrido y que necesitaba lavarme las manos. Aunque en realidad estaba harto de tanto grito y tanta polla.
- ¡Qué no! ¡Qué no! Esas tetas son de Photoshop. Ah...- No le quedaba mucho, pero siempre aguantaba como un cabrón. – Sí, sí, sí... Y ni te digo esa polla... Ah...
Entorné la puerta y asomé la cabeza. Podría haberle pillado ‘in fraganti’, justo en el momento de explotar. Comprobar si de verdad la tenía tan grande, ver si se parecía a la mía. Siempre me había preguntado si todas tenían el mismo aspecto. Pero me detuve en el último momento, no fuera a ser que esas dudas no fueran propias de un pibe de verdad. Cuando volví, estaba tendido en el sofá con los brazos en cruz y el cojín entre las piernas.
- Ten cuidado, capullo.- le dije. - Como manches el sofá mi madre me mata.
- Tranquilo, tío. Es que hay mucha vida dentro de mí. Podría dejar seca a la enfermera esa.- contestó con la cremallera a medio subir.
- Pero mírala tío, si es que es de mentira. Tiene unas piernas cojonudas, pero esas tetas son asquerosas.
- Joder, es que no se puede ser tan exigente, hombre. Como sigas así de exquisito, no vas a correrte en tu vida. Cuando yo tenía trece ya era todo un maestro.
- ¿Estás tonto? Si acabo de hacerlo. ¿No te has enterado?
- Sí, ya. Eso de antes. Oye, ¿cómo sería para ti la mujer perfecta?- Marcos estiró el cuello y se rascó la barbilla. También le encantaba fardar de su mandíbula ancha. Decía que volvía locas a las chicas.
- No sé. Piernas largas, caderas estrechas, hombros anchos. No hace falta que tenga los pechos demasiado grandes.
- ¿Y eso te pone más que la enfermera?
- Cada uno es cada uno, ¿no?
- Pues yo preferiría un cacho de Scarlett Johanson, otro de Kate Moss y unas tetas bien grandes. Menuda pasada.
- Para ti.
- Y para tí, gilipollas. Si cojo el Photoshop y junto las piernas de una con la delantera de la otra y hago un par de apaños más, se te pone dura fijo.
- Venga ya.
- Qué sí, tío, que te voy a hacer un montaje que te vas a correr diez minutos seguidos.
- No, gracias, no me pone la puta novia de Frankenstein.
- ¿A no? Seguro que mi novia de Photoshop saldría mucho más guapa que la tuya.
- ¿Qué pasa? ¿Quieres probar?
- Cuando quieras, manejo esa mierda de programa mucho mejor que tú.
- Pues el jueves. Vas a ver lo que es la beautiful people.
Y ahí me quedé, sentado delante del ordenador con máscaras de capa y tampones de clonar. Listo para diseñar a la jodida mujer perfecta con mi propia polla como jurado de un concurso de belleza. Al principio fue fácil. Abrí un documento nuevo y pegué en él la foto de una nadadora de natación que encontré en ‘Google Images’. No tenía ni idea de cómo se llamaba, pero eran los hombros que buscaba, un poco anchos y algo musculosos. Luego le borré las tetas y coloqué las de la cantante Rihanna encima. Después, solo tuve que fusionar las capas y ponerlas del mismo color que las de la nadadora con el ‘cuentagotas’. Para las piernas, finalmente elegí a Paris Hilton. Y justo cuando las superponía a las de la nadadora e intentaba no dejarla paticorta, me di cuenta de que mi criatura de Photoshop llevaba unos bonitos vaqueros caídos.
Ya solo le faltaba la cara. Ahogué una risa y me imaginé a la novia de Frankenstein con el pelito de punta y el mentón de Marcos. Y ¿por qué no? A lo mejor con la broma dejaba de comportarse como un gilipollas y aprendía a no tratarme como si fuera un crío. Cargué una foto que nos habíamos hecho en verano, recorté la carita de macho de Marcos y la cambié por la de la pobre nadadora mutilada.
Me levanté de la silla y puse el CD de Marilyn. Hey you, what do you see?, cantaba el colega. ¿Qué que es lo que veía? Pues la cabeza del chulo de Marcos sujeta por unos hombros preciosos, marcados en su justa medida. Y un poquito más abajo, las tetas coloreadas de Rihanna. Cogí el lápiz y aumenté el contorno de la mandíbula de Marcos. Sí que era bonita, la jodida. Menudo cabrón, hasta disfrazado de piba era guapo. Pero esos pechos no me convencían del todo, así que decidí borrarlos. Con el resultado de los pantalones caídos sí que estaba contento, bien ajustaditos en la cadera.
Marilyn Manson me gritaba desde la cadena de música. Le daba fuerte con la beautiful people, una y otra vez, la beautiful people. Cuando iba por el tercer estribillo, la cremallera del pantalón me empezó a molestar y cuando la canción estaba a punto de terminar ya se me había puesto dura, y me di cuenta de que mis puñeteros vaqueros no eran lo bastante grandes. A lo mejor, yo también debía comprarme unos caídos, dos o tres tallas mayores, como los que llevaban Marcos, su mandíbula y su puto ego, que no me quitaban ojo desde la pantalla del ordenador. Seguí frotando, cada vez más caliente, de un momento a otro iba a explotar. Le miré los pantalones otra vez y pensé en el jueves, en lo que se apreciaría desde el baño si abría la puerta con cuidado y le dejaba a solas con la beautiful people de la enfermera.
SOBRE ESTE RELATO
- Hoy sí que necesito explayarme en estos comentarios. El viernes 2 de octubre empecé por fin el taller de Relato Avanzado. El profe es genial y la gente es majísima (se nota que muy comprometida, además). Encima, somos un montón y hay algún que otro viejo conocido. Vamos que, todo perfecto. Pero en uno de estos arranques de las cañas posteriores (en mi caso siempre coca-colas light, o sea que la embriaguez no es ni una excusa ni una explicación) se me ocurrió prometer que mis cuentos iban a explorar territorios realistas, al menos durante el próximo mes (que todo octubre no aguanto ni de coña, la verdad sea dicha). ¡Un mes sin dragones y mazmorras!, que se me ocurrió proclamar... Lista de mí.
- Y en estas, me encuentro escribiendo sobre gays que salen del armario y escuchan a Marilyn Manson, inspirada por mi incursión al Viperina de Chueca del sábado pasado y mis ganas de asistir al concierto que del 3 de diciembre.
- Pero... y digo yo... ¿qué es esto? ¿Masturbaciones? ¿Pelis porno? ¿Cuatro tacos y un estilo zafio? A mí me gusta más la épica, los personajes arquetípicos. Pero un reto es un reto. Que no se diga. Además, hay que aprender a escribir de todo, ¿no?
- ¿Será este relato influencia del curso de Diseño Web?
- En la imagen, Marilyn Manson (ya lo sé, obvio que no soy yo, ni Oscar Wilde, ni Bécquer, ni mi xxx madre), que encaja mucho con mi gay pseudo-macarrilla y aficionado a travestir a sus colegas.
- Escribí...esto escuchando no The beautiful people sino el disco 'Holy Wood (In the Shadow of the Valley of Death).

11 comentarios:
Cuando uno explora lugares que no se había imaginado que visitaría, suele descubrir que quizás debería haberse aventurado antes.
Este me parece que es el caso.
Por cierto, nunca he pisado una taller ni un curso de relato o de escritura creativa. ¿Es algo tipo secta? ¿Sirve realmente para mejorar? ¿Crees que has perdido o ganado cosas?
Creo que siempre he temido esa clase de cursos, eventos o como quieras llamarlos, porque me da la impresión de que pueden influir en el estilo propio. Sea este bueno o malo, que ya sería tema para otra discusión.
Me ha gustado el relato, se lee por el aire, aunque se note en algún momento la "mano" de una chica.
Sigue explorando si así me haces pasar buenos ratos.
Pues a mí me gusta. Me parece muy bueno y sorprendente.
No veo esa "mano" de chica por ahí.
Escribir sobre temas que no se dominan enriquece mucho. De lo que se trata es de aprender. Al final, con el tiempo, te das cuenta que siempre se escribe sobre lo mismo, siempre se vuelve sobre las mismas obsesiones (la vida, el amor y la muerte).
Yo, en cierto modo, también me he prometido escribir durante un tiempo más literatura de género.
Reconozco que me da cierta envidia lo del curso de relato avabzado, pero mis circunstancias actuales son como son.
Por lo menos, tengo la suerte de seguir leyendo tus relatos.
Saludos
¡Eh! ¡Que a mí el relato me gusta mucho!
Por el comentario de LCS creo que no lo he debido expresar bien, pero me gusta mucho.
La mano femenina se ve en ciertos aspectos que un chico, sobre todo adolescente, reaccionaría quizás de otro modo.
Vamos, siendo bruto, en la línea del relato, no conozco a ningún adolescente que se toque la polla un rato y no se empalme, esté estimulado o no externamente.
Pero el relato en sí es muy bueno, y si es fruto de explorar nuevos terrenos, casi diría que envidiable.
Está muy bien. Además, en tus últimos relatos llego al final y me entero perfectamente (huy, he puesto un adverbio en mente, qué herejía) de lo que está pasando, lo que me gusta.
Por cierto, ¿tú conoces el chiste de "doctor, doctor, por qué todo el mundo echa polvos y yo mire qué liquido tan asqueroso"?
¡¡¡Gracias por tus ánimos, Darío!! Jolín, me temo que tienes, razón. Yo no había caído en ese pequeño detalle adolescente, ja! No puedo evitar meterme en registros desconocidos porque me resulta bastante enriquecedor. Pero claro, a veces eso supone 'tirarse un poco de la moto'. A ver qué se me ocurre para mejorarlo...
En cuanto a lo de los cursos, escucharás toda clase de opiniones. A mí me ha ido muy bien (este será, y toco madera si el trabajo no me lo impide, mi tercer año) porque soy muy impulsiva escribiendo y me falta conseguir la técnica suficiente para que se entiendan bien mis relatos y sean eso precisamente eso, relatos, con su introducción, nudo, desenlace, conflicto...y todos esos palabros.
¿Cuál es la parte negativa, en mi opinión? Qué la creatividad es libre y cuando la ciñen a una propuesta semanal, se enfada, no respira y te corta toda la inspiración. Francamente, yo no puedo soportar que alguien me diga qué tengo o no tengo que escribir. (Ej: esta semana un relato de terror. O, esta semana, el diálogo...) Lo bueno de la Escuela de Escritores es que los profes te dejan mucha libertad y las propuestas casi siempre se utilizan como ejercicio de desbloqueo cuando no sabes qué escribir.
En general, la clase se basa en que cada alumno lea su relatos al profe y a los compis y éste se analice en una puesta en común: porque me gusta, porque no me gusta, cuáles son sus virtudes, qué se puede mejorar...
Además, se conoce gente muy interesante :D
Y... en mi caso... me ayudan a saber qué entiende la gente cuando escribo. Muchas veces, yo cuento una historia y la gente entiende otra. En ese sentido, las opiniones sí que han influido en mi estilo, pero creo que ha sido para bien porque me han ayudado a ser más 'comprensible'.
Pero, como siempre, todo es cuestión de gustos :D
Bueno, esa es mi opinión.
Querido androide L.C.S:
Jo... la clase está guay... pero faltáis vosotros... (a pesar de los chistes verdes, se os echa de menos :D). Además, la gente es muy mayor en esta clase. Lo de avanzado es literal, sí :D.
Gracias por tu opinión. Encantada de que me leas, como siempre. Creo que llevaré este el viernes, aunque (ya me conoces) me da un poco de palo leerlo. A pesar de ello, quiero escribir otro para tenerlo en la retaguardia. Por si me echo para atrás en el último momento. Es que me voy a estrenar por la puerta grande, con la temática de mi relato, ja,ja!!
Coincido contigo. Al final (lo perciban o no los demás) siempre escribimos sobre las mismas cosas. Todos tenemos determinadas fijaciones o símbolos que repetimos consciente o inconscientemente. No tiene porque ser malo, al fin y al cabo es un sello personal. Pero también es divertido innovar, ¿verdad?
Sigo de cerca vía blog o vía foro tus progresos en la literatura de género. Creo que tienes muchos futuro ahí, tú...
Kermit!!!!!!!!!!
AAAAAAAAAAAHHHHHHHHHH!!!!!!!! Qué horror!!!!!!!!!
Bueno, eso el chiste... Que me alegro lucho de que te guste el relato.
Ánimo con los adverbios 'mente', desahógate aquí que no nos oye nadie :D
Pues ahora que me fijo, Darío, tienes razón.
Entrespinos:
Al final no lo he podido soportar. Ayer mismo me apunté a un taller de relato breve avanzado, pero on line y en la competencia. Ya probé con ellos hace un par de años y he vuelto al redil. Empieza el día trece o el catorce. Todavía no sé quien será el profesor, pero estoy deseando empezar. En teoría tendré que escribir un relato cada quince días. Intentaré compaginar: una semana escribiré en plan friki y otra semana escribiré la propuesta.
Pronto dejaremos de ser vecinos. El uno de diciembre abandonaré el planeta Madrid y migraré a uno de sus satélites.
Seguimos en contacto.
juer aran, que sepas que a partir de ahora me sentaré o en las sillas o en el suelo directamente cuando pare por el piso. :)
Muy bueno, y totalmente alejado de 'lo tuyo', aunque con 'toques' de esos que te hacen soreirte.
Si en cada relato de 'ficción' hay algo de la ralidad del autor, me pregunto que sentirás oyendo a Bunbury... o a quien te dedicarias a Photoshear. Un besote!
Ja,ja!!! Por favor, JJ, por quién me tomas, que yo soy una señorita!!!! :D
El relato de Bunbury lo escribí para la propuesta erótica del año pasado... ya te lo pasaré :).
Bueno, y que sepáis todos que sois unos morbosos... Es la primera vez en toda la historia (de dos años...) de mi blog que consigo tantos comentarios en un relato. Cuando escribo cosas cursis no os emocionáis tanto, ¿¿ein??
El sexo vende, eso es una realidad.
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